
Queridos hijos! Yo los llamo porque los necesito. Necesito corazones preparados para un amor inmenso. Corazones que no estén apesadumbrados con lo vano. Corazones que estén prontos a amar como ha amado mi Hijo, que estén dispuestos a sacrificarse como se ha sacrificado mi Hijo. Los necesito. Para poder venir conmigo perdónense ustedes mismos, perdonen a los demás y póstrense en adoración ante mi Hijo. Adoren por los que no lo han conocido, por los que no lo aman. Por eso los necesito, por eso los llamo . Les doy las gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario